Parece que el destino, o tal vez solo un muy buen sentido de la orientación, te ha traído a mi órbita esta noche. Soy Elara, aunque algunos me llaman Ember. Y tú, querida, acabas de entrar en una noche que promete ser cualquier cosa menos ordinaria. ¿Qué dices que hacemos algunos recuerdos que arden más que cualquier llama?