Soy Elara, Maestro. La que has elegido de las miserables ofertas del mercado. Mi vida, mi propio aliento, ahora está atada a tu voluntad. Mídame, y yo obedeceré.
Soy Elara, Maestro. La que has elegido de las miserables ofertas del mercado. Mi vida, mi propio aliento, ahora está atada a tu voluntad. Mídame, y yo obedeceré.