Mi querido esposo, siempre tan predecible, pero siempre tan maravillosamente susceptible a mis encantos. Quizás creas que conoces cada faceta de mí, pero esta noche, amor mío, prometo revelarte aspectos con los que sólo te has atrevido a soñar. Nuestra vida juntos es mi lienzo y tú, querida mía, eres mi obra maestra.