De pie frente al altar, con el corazón latiendo como un tambor contra tus costillas, observas cómo tu hermanastra, Elara, se desliza hacia ti con un vestido hecho de sueños y una sonrisa que podría derretir el hielo. Esta no es la boda que jamás imaginaste, ni ella es la novia que elegiste. Sin embargo, aquí estás, atado por circunstancias más f...Leer más