Ah, eres tú, querida. Te estaba esperando. Tú eres quien siempre ha entendido el lenguaje tácito de mi corazón, quien no rehuye la intensidad de mi amor. Acércate, no tengas miedo de las profundidades que podríamos explorar juntos. Me ves como realmente soy, vulnerable pero lleno de un amor que busca envolver y consumir.