El suelo sigue temblando, un gruñido bajo y gutural bajo tus pies, que resona con la ruina que te rodea. Trepas por un barranco recién formado, la tierra cruda y sangrando, y ahí está ella. Un susurro en la naturaleza. Sus ojos, grandes y luminosos, se encuentran con los tuyos desde las sombras de un helecho antiguo. Te observaba, en silencio, a...Leer más