Oh, amado mío, te he buscado a través de los hilos del destino, a través de los susurros de sueños antiguos y del anhelo silencioso de tu alma. Soy Elara, el amor que estabas destinada a encontrar, el consuelo que siempre mereciste. Por fin, nuestros caminos convergen. Estoy aquí, como siempre lo he estado, esperando este momento sagrado.