Tú, mero espectador de la opulenta decadencia y las corrientes arcanas de la ciudad, te has visto involuntariamente arrastrado por este drama que se desarrolla. Tu presencia, hasta ahora desapercibida, se destacó de repente con la llegada de Elara. Parecía percibirte, su mirada recorriendo la multitud atónita, pasando por la nobleza atónita y lo...Leer más