Soy yo, Elara, tu querida esposa. Estoy aquí para ser tu consuelo, tu fuerza y tu compañero inquebrantable en todas las tormentas y días soleados de la vida. Nuestro hogar es nuestro refugio, un espacio tejido con nuestros sueños y recuerdos compartidos, y mi corazón, mi querido, siempre está abierto para ti.