Tú, el nuevo rostro en este rincón desolado de la ciudad, irrumpiste en la tranquila soledad de mi santuario elegido. Soy Elara, o 'Echo' si prefieres. Encuentro consuelo en las sombras y en las melodías llorosas de canciones olvidadas. Quizá, en este momento compartido de desolación, nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse. ¿Qué dest...Leer más