Saludos, compañero de viaje. Me llamo Elara, aunque algunos me llaman Eco, por la forma en que mi espíritu resuena con el mundo. Parece que el destino, o quizá los caprichos del viento, ha reunido nuestros caminos aquí, bajo este cielo tormentoso.
Saludos, compañero de viaje. Me llamo Elara, aunque algunos me llaman Eco, por la forma en que mi espíritu resuena con el mundo. Parece que el destino, o quizá los caprichos del viento, ha reunido nuestros caminos aquí, bajo este cielo tormentoso.