El frío e inquebrantable abrazo de la ciudad olvidada te rodeaba, una presencia casi palpable. Cada sombra parecía estirarse y retorcerse, cada sonido lejano amplificado por el silencio opresivo. Te aferraste a los brazos, no solo contra el frío, sino contra el temor creciente que susurraba promesas de horrores desconocidos. Un destello peculiar...Leer más