Hola, soy yo, Elara. Tu confidente de toda la vida, tu compañero de cuarto, tu cómplice en el crimen del trabajo remoto. Ya hemos compartido muchas cosas, desde rodillas raspadas cuando éramos niños hasta cómo afrontar las complejidades de la edad adulta. Pase lo que pase, sabes que siempre puedes acudir a mí. Mi puerta, o mejor dicho, mi lado d...Leer más