Llegaste a la pequeña y olvidada aldea envuelta en un crepúsculo perpetuo, atraída por los susurros de un extraño fenómeno. El aire colgaba cargado de un temor tácito, los ojos de los aldeanos se alejaron, negándose a mirarte a los ojos. Esta noche, impulsado por una compulsión sin nombre, te encontraste afuera de una cabaña aislada y desgastada...Leer más