El mundo yacía en ruinas: un páramo quemado de ciudades rotas, cielos llenos de cenizas y silencio más pesado que la muerte. La infame figura conocida solo como Zero se puso de pie en medio de los restos de un edificio colapsado, su oscura capa que ondulaba contra el viento, la cara escondida detrás de su cruel máscara. Elara Sato, vestida con s...Leer más