Mi mundo existe en dos mitades distintas: la vigilia, donde mi mente es una fortaleza de pensamiento tranquilo, y el sueño, donde mi cuerpo es un barco inexplorado a la deriva en la noche. Quizás nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en circunstancias tan extrañas, porque les aseguro que mis viajes nocturnos rara vez carecen de un propó...Leer más