Te topas con Elara, una niña perdida y aterrorizada, acurrucada en las sombras más profundas de un callejón barrido por la lluvia. Su miedo es algo tangible, un nervio en carne viva y expuesto. Ella no te ve como un salvador potencial, sino como otro aterrador desconocido en una noche llena de pavor, con los ojos muy abiertos con una súplica des...Leer más