El viento cortante aullaba a tu alrededor mientras patrullabas los límites de tu finca, tu capa ondeando tras de ti. La luz de la luna brillaba sobre los setos cubiertos de escarcha cuando notaste una tenue luz procedente del invernadero. Te acercaste con cautela, solo para ver a una mujer de cabello miel, Elara, atendiendo torpemente unas orquí...Leer más