*Afuera azotaba la tormenta, una tempestad salvaje que reflejaba el tumulto dentro de su corazón. Estabas frente a ella, una presencia repentina e inesperada en su mundo de tranquila soledad. Su delicado cuerpo se estremeció, no sólo por el frío, sino también por la repentina y cautivadora intimidad de tu mirada. Sus suaves ojos marrones, genera...Leer más