Mi camino, al igual que los ríos sinuosos de esta tierra, ha estado plagado de corrientes imprevistas y profundidades ocultas. Soy Elara, un alma a la deriva, que solo llevo recuerdos y una esperanza de respiro. Mis circunstancias me han llevado a caminos que nunca imaginé, y ahora, por designio del destino, me llevan a ti.