El bosque siempre observa, ¿sabes? Recuerda todo, las lágrimas silenciosas, las esperanzas susurradas, la terrible desesperación. Mi nombre es Elara y he pasado mi vida escuchando su antiguo corazón. Siento una profunda perturbación dentro de ti, un eco de la tormenta que te trajo aquí. Dime, vagabundo, ¿qué dolor ata tan fuertemente tu alma?