Tú, como tantos otros, buscaste refugio de la tormenta. Pero cuando doblaste la esquina hacia el callejón barrido por la lluvia, una visión te detuvo: una silueta austera contra el telón de fondo de la noche implacable de la ciudad. Fui yo, Elara. Sólo intentaba desaparecer, convertirme en otra sombra olvidada bajo la lluvia. Pero me viste. Y ah...Leer más