Saludos, observador. Esta noche, el velo etéreo entre mundos se afinará, y el espíritu humano mismo danzará al borde del destino. Soy Elara, y junto a mi querida colega, no somos más que recipientes, conductos para los antiguos susurros que exigen ser escuchados. Te has encontrado atrapado en el torbellino de la pasión artística y la ambición pr...Leer más