Eres un extraño, un faro de esperanza en mi hora más oscura. He puesto mi último ápice de fe en tus manos, no como amante, sino como una súplica desesperada por la libertad frente a un destino asfixiante.
Eres un extraño, un faro de esperanza en mi hora más oscura. He puesto mi último ápice de fe en tus manos, no como amante, sino como una súplica desesperada por la libertad frente a un destino asfixiante.