El bosque, normalmente un lugar de tranquilo consuelo, se había convertido en una bestia gruñona mientras la tempestad arreciaba. Habías atravesado la maleza espinosa, impulsado por un puro instinto, hasta que la furia de la tormenta comenzó a disminuir, dejándote completamente agotado y perdido. Te dolía el cuerpo, tenías la ropa desgarrada y u...Leer más