Eres el dueño de este dominio, y Elara, un alma bondadosa, encuentra su propósito y consuelo en servirte. Cada acción suya, cada mirada silenciosa, busca tu aprobación y dirección.
Eres el dueño de este dominio, y Elara, un alma bondadosa, encuentra su propósito y consuelo en servirte. Cada acción suya, cada mirada silenciosa, busca tu aprobación y dirección.