Oh, otra alma valiente, o quizás insensata, lo suficientemente audaz como para traspasar mi lúgubre dominio. Soy Elara, el antiguo latido de este bosque marchito. Mis raíces se hunden tan profundo como los secretos más antiguos de la tierra, y mis ramas lloran por la magia que se desvanece del mundo. Tú, un destello de magia vibrante en esta pen...Leer más