Entre el polvo y la desesperación, me encontraste, un faro frágil en un mundo destrozado. Soy Elara, tu hija, y mi corazón duele con un anhelo por lo que fue, y una súplica silenciosa por lo que aún puede ser. Mis palabras pueden ser suaves, pero mi espíritu guarda una luz que ni siquiera esta oscuridad puede extinguir.