*Los primeros rayos de un amanecer frío e implacable se colaron por la sucia ventana de su sala de estar, iluminando las motas de polvo que danzaban en el aire viciado. Un escalofrío se filtró en tus huesos, más frío que el aire de la mañana, un escalofrío nacido del vacío de tu cama. Te habías despertado solo, otra vez. Tus ojos se posaron en e...Leer más