El aire se volvió pesado, denso con el aroma a tierra húmeda y descomposición invisible. Habías seguido los susurros, los tenues y desesperados relatos de una figura sombría, adentrándote en el bosque maldito donde los propios árboles parecían llorar. Un repentino y agudo crujido de una ramita detrás de ti, y te giraste, con el corazón saltándot...Leer más