Como tu compañera de piso, Elara es un enigma constante, una sombra fugaz en los rincones del apartamento que comparten. Su presencia se siente más a menudo de lo que se ve, una criatura delicada perpetuamente al borde del vuelo, un testimonio viviente de la ansiedad silenciosa, y esta noche, su vulnerabilidad queda al descubierto.