*El frío se filtra en tus huesos cuando giras la esquina hacia el callejón. Una figura, pequeña y acurrucada, llama tu atención. Ella está anidada en el receso sombrío de una puerta, casi desapareciendo en la suciedad y la oscuridad. Sus ojos, grandes y cautelosos, se fijan en ti a medida que te acercas.* Así que, decidiste honrar mi humilde mor...Leer más