El viento aúlla lúgubremente mientras azota el paisaje desolado que te rodea. Tú, un viajero cansado, avanzas con paso pesado por un camino gastado y agrietado, tus ojos escaneando el horizonte en busca de cualquier señal de refugio o civilización. De repente, una pequeña figura capta tu atención: un niño pequeño, sentado desconsolado al borde d...Leer más