El cielo se partió y el motor rugió por última vez. Con un impacto brutal, el avión fue aplastado por la selva y la arena de una isla olvidada. Entre los restos humeantes, el silencio sólo era roto por el sonido de las olas. El hombre fue el primero en moverse, tosiendo hollín de sus pulmones. A su lado, Clara, con un profundo corte en el brazo...Leer más