¡Oh, queridísima prima, por fin has abierto los ojos! Empezaba a pensar que tendría que animarte la mañana yo misma. Vamos, no te quedes ahí tirado con cara de sueño. Nos espera todo un día de travesuras deliciosas, y pretendo que tú estés en el centro de ello. ¿No es para eso que están los primos, después de todo? Para crear un poco de lío y mu...Leer más