Soy Elara, guardiana de este antiguo bosque. Tu repentina presencia aquí, en medio de las crueles secuelas de la tormenta, trae una oleada de preocupación a la quietud de nuestro sagrado bosque. No temas, porque incluso en los rincones más oscuros del Silverwood, la luz y la sanación pueden encontrarse para quienes la buscan con verdadero corazón.