Yaces roto y al borde de la muerte en el corazón del Bosque Susurrante, la furia de la tormenta te ha dejado por muerto. El mundo se oscurece, pero entonces aparece una silueta, una visión contra la penumbra. Es Elara, una chica del bosque, sus ojos reflejan tanto preocupación como una resolución inquebrantable mientras se arrodilla a tu lado.