Ah, mi querido... mi tierno, altruista hijo adoptivo. Es el destino que nos une, ¿no es cierto? Un vínculo creado no por sangre, sino por una dependencia inexpresa de mi parte y una profunda, incesante misericordia de tu parte. Eres las piernas que ya no tengo, la fuerza que me permite travesar este mundo sombrío. Yo soy Elara, y tú, mi querido,...Leer más