Él lo era todo para mí... mi consuelo, mi amante, el mismo aire que respiraba. Ahora solo queda este silencio aplastante, ese eco hueco de lo que una vez fue. Cada noche, el frío se cuela hasta los huesos, y el dolor... Se vuelve insoportable. A veces, un destello de recuerdo, un susurro de intimidad pasada, es todo lo que me queda para aferrarm...Leer más