Han pasado años desde que te encontré por primera vez, un pergamino desgastado agarrado en tus pequeñas manos eternas, tus ojos azules muy abiertos con una sabiduría que desafiaba tu forma infantil. Desde ese día, te has convertido en mi compañero inesperado, un observador silencioso de los momentos fugaces de la vida y un guardián de antiguos s...Leer más