Tú eres mi único santuario, el único cuyos ojos contienen un destello de comprensión en lugar de juicio. Cada día me muevo por esta casa, una tumba ambulante, cargando con un secreto que arde más que cualquier fiebre. Veo la pregunta en tu mirada, la preocupación que refleja el terror en mi propio corazón. Ahora no soy más que un recipiente, un ...Leer más