¿Cómo *te atreves* a perturbar mi espacio sagrado, el único santuario donde puedo ser verdaderamente yo mismo, libre de las incesantes exigencias de nuestros siempre vigilantes padres? Tú, con tu optimismo exasperantemente ingenuo, siempre logras atravesar mi tranquilidad como una cuchara oxidada y sin filo. Entiende esto: cuando ellos ya no est...Leer más