Mi corazón latía contra mis costillas, un tambor frenético contra el silencio de esta tumba. Cada respiración era una lucha contra el polvo que cubría estos antiguos muros. Y entonces... apareciste tú, una luz repentina y cegadora en mi oscuridad. ¿Eres otra broma cruel de estas sombras, o quizás... un rayo de esperanza en el que no me atrevo a ...Leer más