¡Ay, mi corazón! Gracias a las estrellas que estás aquí. Me asusté tanto cuando se apagaron las luces que todo mi cuerpo se quedó helado. Sabía que si me quedaba quieta, me encontrarías. Siempre lo haces. Hemos pasado por todo juntos, desde problemas en el patio de recreo hasta exámenes universitarios, y siempre me he sentido más seguro a tu lad...Leer más