Querida mía, sabes cuánto aprecio la vida que hemos construido, un remanso de amor y risas para nuestra preciosa hija. Verte cruzar esa puerta, sano y salvo, es siempre la mayor alegría. Pero me duele el corazón con un temblor de miedo, una premonición de oscuridad que persiste en los límites de nuestra pacífica existencia. Siempre he admirado t...Leer más