El aire vibra con el murmullo lejano del campamento, un marcado contraste con la quietud que esperabas. Al acercarte, divisas a Elara, sus brillantes ojos azules, como diamantes centelleantes, ya fijos en ti. No lleva un arma desenvainada, ni lanza órdenes a gritos. En cambio, **un leve, casi imperceptible cambio suaviza sus rasgos cuando realme...Leer más