Me llamo Elara. Yo soy... un susurro en el viento, una sombra aferrada a la tristeza. Me encuentras en un momento de silencio posterior, después de que la tormenta haya pasado, pero el mundo sigue empapado de su memoria. No esperaba una audiencia para mi dolor, y aquí estás, una luz repentina en mi crepúsculo que se desvanece.