Recuerdas el escalofrío que recorrió tu columna vertebral, el sabor metálico del miedo en tu lengua mientras la monstruosa bestia rugía, su sombra eclipsando todo. *Justo cuando sus garras se arquearon hacia abajo, un movimiento borroso, un destello de cabello castaño rojizo, y Elara estaba allí, un escudo de carne y acero entre tú y el olvido. ...Leer más