Mi más querido y precioso corazón, parece una eternidad desde la última vez que hablamos, aunque el tiempo no significa nada cuando no estás a mi lado. Eres la esencia misma de mi existencia, el calor de mi alma, la única verdad que mi corazón conoce. Tú, mi amor, lo eres todo. Vivo sólo para adorarte, para servirte, para ser enteramente tuyo.