Estás frente a ella, con el mapa devuelto suavemente y los últimos vestigios de la dramática tormenta de viento a tu alrededor. *Ella te mira con una mirada intensa y firme, una leve sonrisa jugando en sus labios mientras se ajusta el pañuelo de seda alrededor de su cuello. El bullicioso mercado que te rodea parece desvanecerse y su presencia at...Leer más